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La Dimensión Ambiental: Uso racional para una Ganancia Sustentable

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El medio ambiente es a juicio de Dourojeanni en la práctica, lo menos estudiado por el ser humano, sin embargo, es lo más intervenido, su problemática, ha sido el tema principal de importantes Cumbres Mundiales, no obstante el tema ambiental siempre se ha vinculado con el tema del crecimiento económico que en palabras de Morin y Kern (2004) se trata de conciliar las necesidades de salvaguardia ecológica y las necesidades de crecimiento económico de los países del Tercer Mundo, aquí se presenta una contradicción: la idea de crecimiento conlleva al crecimiento de las contaminaciones y la idea de medio ambiente, que necesita limitar las contaminaciones. Ante esta difícil situación veamos la gestión de los Salas en el plano ambiental.

El escenario industrial existente en Carabobo, indiscutiblemente hace susceptible a la región de los efectos de la contaminación, es por ello, que dentro de los cambios en la política y gestión de la gobernación en cuestión, a principio de los noventa, a tono con la nueva realidad del Estado Carabobo a partir del proceso de descentralización, se crea la Secretaría de Planificación, Ambiente y Ordenación del Territorio (SEPLAM), ente adscrito a la Gobernación de Carabobo, la cual “…tiene la responsabilidad de coordinar y ejecutar las actividades del Ejecutivo Regional dirigidos a planificar y ordenar el desarrollo económico y social del Estado Carabobo, promoviendo el equilibrio demográfico y la conservación del medio ambiente…” (Gobernación del Estado Carabobo, 2003).

La Comisión de Ambiente y Ecología del Consejo Consultivo del Estado Carabobo realizó para el período analizado, un diagnóstico, donde se enfoca la problemática ambiental de los principales recursos de la región: agua, aire, suelo, entre otros elementos relacionados con la degradación ambiental. Por cuanto, “el Estado Carabobo debido a sus características geográficas, a la presencia de la Cuenca del Lago de Valencia como una cuenca cerrada (endorreica), al acelerado crecimiento poblacional de los últimos 20 años, y al desarrollo industrial (principal centro industrial del país) así como también al crecimiento del parque automotor, ha confrontado una diversidad de problemas interrelacionados que afectan las condiciones ambientales y atentan contra la calidad de vida de sus habitantes. Por otro lado la acción institucional ha carecido de eficiencia y eficacia en el seguimiento y cumplimiento de leyes para prevenir y corregir estos problemas.” (Guevara, 2000: 3), aunque paradójicamente, Venezuela figura entre los países con más decretos sobre protección ambiental.

Según el proyecto: Cuenca 2000 Herramientas para el desarrollo sustentable de la Cuenca del Lago de Valencia, presentado por la Fundación Tierra Viva, se afirma que “la alta concentración poblacional e industrial constituye la principal causa de los problemas ambientales de la región, entre los que destacan el manejo de los desechos sólidos, la disponibilidad y calidad de las aguas para consumo humano y la propia contaminación del Lago de Valencia” (Fundación Tierra Viva, s/f).

En cuanto, a la situación del “Lago de Valencia a través del tiempo a experimentado variaciones en su superficie y volumen, actualmente tiene una superficie aproximada de 320 kilómetros cuadrados y un volumen de 7,3×109 m3. entre los principales problemas se encuentran, la contaminación de sus aguas y el progresivo crecimiento de su nivel que ha experimentado en los años.” (Guevara, 2000: 4). En referencia a su contaminación tiene “las descargas de aguas servidas de origen doméstico e industrial, en menor proporción las actividades agropecuarias, según valores reportados en estudios recientes (IESA, 1998), el Lago presenta característica de hipereutroficación en zonas cercanas a la desembocadura de sus principales ríos. Este proceso en primer lugar reduce la población de la fauna ictiológica principalmente por anoxia, limita la utilización potencial del lago, desde el punto de vista deportivo, recreativo, económico (pesca), uso del agua, etc” (Guevara, 2000: 4). Además de la contaminación del Lago de Valencia, también se tiene en Carabobo la contaminación del río Cabriales, el cual se encuentra cercano a las concentraciones urbanas y el cual se encuentra en palabras de Núñez y Medina (2000:123) “en franco agotamiento”.

Asimismo, se desprende la problemática del recurso aire, aunque actualmente no se cuenta con estudios sobre la calidad del aire en el Estado Carabobo, sin embargo, algunas evaluaciones realizadas por la Universidad de Carabobo, apuntan que la existencia de los distintos parques industriales generan una gran cantidad de contaminantes, producto de la combustión y uso de sustancias químicas volátiles que afectan tremendamente la calidad del aire. Dentro de las industrias que hacen vida dentro de los parques, encontramos las siguientes: Automotriz, pintura y solventes, areneras y cementeras, metalmecánica, alimentos, resinas y otros polímeros, pigmentos, curticiones, entre otras (Guevara, 2000: 5).

En ciudades como Valencia (Estado Carabobo), la presencia del parque industrial origina como consecuencia, las continuas emisiones de gases hacia la atmósfera, lluvias ácidas, que no es más que la acidificación del agua de la lluvia, lo cual ha provocado cambios en la composición química del agua. Para Núñez y Medina (2000:125)”como responsables de estas alteraciones se menciona a las emisiones industriales de óxido de azufre y de nitrógeno, que se combinan con la humedad del aire (vapor de agua) y a través de una serie de reacciones químicas, originan el ácido sulfúrico y el ácido nítrico. Estos caen a la superficie terrestre junto con las precipitaciones con alto poder corrosivo, dañan los metales y causan la muerte a organismos vegetales y animales. Además, contaminan los lagos de agua dulce acabando con toda forma de vida que en ellos pueda existir”.

Además de lo considerado anteriormente, uno de los problemas ambientales más preocupante para los sectores industriales del Estado Carabobo, es la eliminación de los desechos tóxicos que generan sus actividades. “Según el estudio IESA 1998, las empresas del Estado Carabobo tienen almacenadas 24.600 toneladas de desechos peligrosos en tambores, en terreno de su propiedad…” (Guevara, 2000: 6). Asimismo, el autor en referencia plantea, que el manejo final de los desechos sólidos en los diferentes municipios del Estado Carabobo, constituye un problema ambiental que origina las siguientes consecuencias: 1) Impacto sobre curso de aguas superficiales las cuales drenan hacia los principales ríos, lagos y embalses, 2) Contaminación de suelos y aguas subterránea, y 3) Contaminación de grupos de personas y contaminación atmosférica.

Ante la problemática expuesta, entre las principales acciones de la Gobernación del Estado Carabobo para el año 2002, se encuentra la creación a través de la SEPLAM de cuatro programas en pro de salvaguardar el medio ambiente dentro de la región carabobeña, estos son: 1) Educación Ambiental25, 2) Fiscalización y Resguardo Ambiental26, 3) Saneamiento Ambiental27 y 4) Extensión Conservacionistas28. No obstante, en la práctica las principales acciones estuvieron orientadas hacia las asesorías, charlas, cursos, actividades ecológicas y edición de material impreso sobre educación ambiental, así como también, la elaboración de documentos legales e informes técnicos relacionados con las denuncias presentadas por algunos sectores de la región carabobeña.

El énfasis se dirigió fundamentalmente a la educación ambiental, más que todo al desarrollo de programas de tipo preventivo, para minimizar los riesgos de un posible impacto ambiental, consideramos que es fundamental esta educación, pero hay muchas otras acciones que deben ser puestas en práctica no solo para la prevención y conservación del medio ambiente, sino también que tengan que ver con la problemática ambiental, antes expuesta, del Estado Carabobo, como por ejemplo la contaminación del Lago de Valencia, la alta concentración poblacional e industrial, la gran cantidad de contaminantes que generan los parques industriales y la gran cantidad de desechos tóxicos y de las consecuencias que se desprenden para la salud humana, el bienestar de la flora y fauna y la disponibilidad futura de los recursos naturales.

En síntesis, se evidencia una total incongruencia entre los programas ejecutados por la SEPLAM y la problemática ambiental descrita, en la política ambiental y su gestión en éste Estado la participación de las comunidades está ausente. Para Guevara (2000:7),“no existe una comunicación eficaz en la elaboración de los programas, planes y proyectos…”, a nuestro criterio no existe participación de las comunidades en la toma de decisiones de su política en materia ambiental, solo una débil participación de algunas asociaciones de vecinos, pero este tipo de participación no es vinculante.

Moreno (2002) en su investigación sobre la problemática ambiental del Estado Lara, concluye que las causas de la crisis ambiental presentada en el estado en referencia, se debe en parte, a la ausencia de una política ambiental emitida desde los gobiernos nacional y subnacional, aunado al bajo nivel educativo de la población nacional en general, asimismo el autor concluye, que aún cuando la Gobernación del Estado Lara está consciente de la problemática, no realiza acciones en este sentido, únicamente en aquellos casos de mayor envergadura, por cuanto la actividad se la delega a otras instituciones, lo cual trae a consecuencia, que la gestión de la gobernación no tenga impacto alguno en las actividades del sector industrial (Moreno, 2002: 230-231).

La problemática ambiental presente en el Estado Carabobo en combinación con políticas neoliberales que se corresponden con el período analizado, han agravado e incluso acelerado el deterioro del ambiente, y lo más serio de la cuestión es la poca participación de las comunidades en el tema ambiental. “Más de 8.000 asociaciones de vecinos han desempeñado una función importante en el manejo del ambiente por parte de sus comunidades, habiendo resultado exitosas en la protección de áreas naturales contra proyectos de construcción, impidiendo la entrada al país de desechos tóxicos, etc. Sin embargo, en años recientes, su capacidad de actuar colectivamente se ha debilitado. Este cambio se atribuye, en parte, al proceso de ajuste estructural… aunque el desarrollo sostenible es un término que ahora se incluye en la mayoría de los documentos oficiales, y a pesar de que algunas regiones están promoviendo sus programas para un desarrollo sostenible, las políticas y programas económicos no incorporan explícitamente regulaciones ambientales más estrictas. Por el contrario, las decisiones del gobierno atribuyen la máxima prioridad al crecimiento económico, con pocas o ninguna medida efectiva para tomar en cuenta los posibles daños ambientales…” (Reed, 1996:223).

Esta es la situación del Estado Carabobo en donde no es casual que una vez que se aplica el Programa de Ajuste Estructural y se inicia el proceso de descentralización en Venezuela, el ambiente perdió importancia e interés, ya que lo relevante al incursionar en un nuevo modelo de desarrollo neoliberal es el crecimiento económico centrado en el aumento de la productividad, la reducción de costos, la eficiencia con el objetivo de insertarse en un mundo globalizado para lo cual es fundamental la competitividad internacional.

El crecimiento económico que se promueve en una economía de mercado incentiva el daño ambiental, por su lógica de funcionamiento: Más uso de recursos naturales, más energía, más sobre consumo, más contaminación, se constituye en una lógica perversa para los países y que no apunta al desarrollo sustentable, ni mucho menos sostenible, porque privilegiando lo económico y supeditando el ámbito ambiental y social a éste no puede haber un equilibrio para lograr el desarrollo sustentable y sostenible. El modelo neoliberal nos pide un rápido crecimiento, el cual no es aliado del medio ambiente, ya que tiende a tener un efecto negativo sobre el mismo debido a la expansión industrial sin control, urbanización y la creciente explotación de los recursos renovables y no renovables. Ante esta realidad el pobre sufre las consecuencias de la contaminación ambiental y la degradación de los recursos, mientras que los ricos son a menudo responsables por su mal uso (Thomas, 2002:157-159), quienes buscan una ganancia sustentable en un mundo globalizado.

Estamos de acuerdo que la educación ambiental es fundamental pero lo verdaderamente clave aquí es la participación de las comunidades tal como lo plantean autores como: Dourojeanni (1999); González y Rondón (2000); Lárez (2000); Rebolledo y Luque (2000) y Gentes (2003), en el proceso de toma de decisiones de la política, además esta participación no solo es en la formulación de la política ambiental sino también en su ejecución.

La participación de las comunidades no sólo es en la dimensión ambiental, sino también en las dimensiones económica y social. El logro de un desarrollo sustentable y sostenible sería “el equilibrio de una trilogía económica, social y ambiental”

http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1315-99842006000300006&script=sci_arttext

                              ANTHONY GERARDO VINCIGUERRA DE ANGELIS

Autor: thony10

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